Causas y cómo cuidar un herpes labial


Aprende a detectar y a cuidar un herpes labial


Síntomas que alertan del herpes labial

– Empieza con una sensación de hormigueo, escozor y ardor en el labio.

– Posteriormente la zona se inflama y aparece la ampolla o ampollas que pueden supurar.

– Luego esa ampolla se convierte en una costra.

¿Qué factores pueden influir en su desarrollo?

El origen es un virus, con el que solemos tener contacto en la infancia, a partir de ahí diversas situaciones como una bajada de defensas, el estrés, padecer un resfriado o una gripe, pueden reactivar el virus. Otro factor que también puede provocar su reactivación es la exposición prolongada al sol, sin utilizar protección labial, tanto en verano, como en invierno, por ejemplo, si vamos a esquiar.

¿Se puede evitar su aparición?

Si eres propenso a sufrir herpes labial, recomendamos usar siempre bálsamos labiales hidratantes, proteger los labios del sol, y en caso de resfriado, gripe o en épocas de estrés, tratar de descansar bien, para mantener las defensas altas.

¿Cómo tratarlo?

Una vez que sale, no se puede eliminar, hay que tener paciencia, y lo único que podemos hacer es tratar de minimizar las molestias. Suele durar una semana, con las diferentes fases que hemos comentado más arriba. Si dura más o hubiera algún signo de infección, hay que acudir al médico para que valore un tratamiento con antibiótico. En la farmacia disponemos de diferentes tratamientos tópicos que lo que van a hacer es minimizar el picor, la quemazón o la inflamación.

Además, es importante mantener una buena higiene en la zona, evitar tocarlo con las manos sucias y, por supuesto, evitar besar, compartir vasos, cubiertos con otras personas porque es un virus contagioso. Si no quieres prescindir del pintalabios, puedes usar parches transparentes que protegen el herpes y que permiten usar maquillaje encima, pero no se recomienda el contacto directo del cosmético con el herpes.

La humedad que se produce dentro de la mascarilla puede retrasar su curación, así que intentaremos quitarla, siempre que sea posible, porque se mantenga la distancia social, y es importante, cambiar la mascarilla si está húmeda y, en general, de forma más habitual.