Cómo elegir la talla correcta del corpiño


Claves que te servirán de guía para comprar sujetadores


En primer lugar, determinamos la talla. Este número siempre se refiere a la medida del contorno de tórax, que es la medida que se toma por debajo del pecho, es decir, por donde pasa la banda que sostiene la estructura del sujetador. El tamaño óptimo es aquel en el que, una vez que te pones el sujetador, se pueden introducir dos dedos con facilidad por la zona de cierre de la espalda. Es decir, aunque se adapte al cuerpo, no debe ser demasiado ajustado

El segundo paso consiste en determinar la proyección del pecho, lo que conocemos como “copa”, que viene siempre determinada por una letra, que no está relacionada con la anterior. A mayor volumen de proyección, mayor letra. Esta medida se toma colocando la cinta métrica a la altura del pezón, sin apretar. El pecho nunca deberá “rebosar sobre la copa” ni en los laterales. Si ocurre esto, el tamaño es inferior al del busto.

El tercer punto a tener en cuenta y sin obviar que todas las mujeres optamos por aquellos sujetadores que presentan aros. Es MUY importante valorar el perímetro de los mismos, ya que estos no deben presionar jamás la zona mamaria, con objeto de evitar dañar los nervios intercostales. Por tanto, cuando te pruebes un sujetador, el aro debe rodear toda la base del pecho, y deberá ser más o menos abierto en función de la base de los senos.

Los tirantes son el último factor a tener en cuenta. El ajuste se puede adaptar en la gran mayoría de los sujetadores, debido a que el alto de pecho no es el mismo en todas las mujeres. El alto del busto es aquella medida que se toma desde el ángulo que forma el cuello con el hombro y que va hasta el pezón. Por lo tanto, los tirantes deben ajustarse de forma que el pecho quede cómodo, en una posición natural, no forzada, sin elevar en exceso pero sin que el pecho quede demasiado suelto.