Cáncer de Mamas: La detección a tiempo puede marcar una gran diferencia

En el mes de concientización del cáncer de mamas, te contamos sobre la importancia de detectar la enfermedad a tiempo y los principales factores de riesgo.

Se estima que una de cada diez mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida y dos tercios de ellas no tendrán antecedentes familiares ni de otro tipo que les adviertan que existe este riesgo. El cáncer de mama es el que produce mayor mortalidad por cáncer en las mujeres de nuestro país y esto puede empeorar debido a la pandemia de Covid-19, ya que muchas personas dejaron de hacerse sus controles periódicos.

Los especialistas advierten que absolutamente todas las mujeres deben estar alertas para recibir una atención e intervención oportunas. “No hay situación más triste que la de ver a una mujer con un cáncer avanzado porque, dado que no tenía antecedentes familiares, no se hizo la mamografía con la regularidad indicada. O peor aún, detectó un nódulo que pensó que era benigno por la misma razón y decidió no consultar hasta que vio que crecía persistentemente”, comenta la cirujano oncólogo del Programa de Cáncer de Mama de Clínica Universidad de los Andes, Verónica Mariani.

Es muy importante realizarse un chequeo periódico cada año para prevenir el avance de esta enfermedad. Este consiste en una evaluación y examen físico realizado por el ginecólogo o cirujano oncólogo especialistas en mamas, y una mamografía a partir de los 40 años. En muchos casos también se solicita una ecografía mamaria.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo de cáncer de mama?

  • Haber tenido un familiar de primer grado con este cáncer.
  • Ser portadora de una mutación genética conocida para cáncer de mama (como las mutaciones en los genes BRCA 1 y BRCA2).
  • No tener hijos o haber tenido el primero después de los 35 años.
  • No haber dado lactancia materna.
  • Estar en tratamiento hormonal de reemplazo para la menopausia.
  • Haber tenido la primera regla antes de los 11 años o la menopausia tardía (después de los 55 años).
  • Tener más de 40 años de edad.
  • Sufrir sobrepeso después de la menopausia.

Se aconseja que las mujeres con estos factores de riesgo se hagan un chequeo entre los 30 y 40 años, en el que se establezca si es necesario hacer una mamografía antes de los 40 y si debe repetirse anualmente.

Mariani asegura que, al momento de tratar de disminuir el riesgo, nos enfocamos en aquellos factores de riesgo que son modificables. Sin embargo, el impacto que produce esta medida en la disminución del riesgo es bajo.

Por eso, lo importante es poner el énfasis en la detección precoz. El cáncer de mama detectado en etapas tempranas tiene muy buen pronóstico y un tratamiento de menor complejidad que el de uno avanzado.

“La responsabilidad parte por casa. Lo primero que toda mujer debe hacer es autoexaminarse. Lo ideal es una vez al mes, en la ducha y durante la menstruación. Si se siente algo diferente de un mes a otro, sobre todo un bulto duro, cambios en la piel, retracción de esta o salida espontánea de secreción oscura por el pezón, debe consultar a un especialista”, afirma la especialista.